Caída de las Ventas
Empresarios de Estaciones de Servicio advierten que la caída de las ventas ya golpea la rentabilidad y pone en riesgo las inversiones
Afirman que la retracción del consumo, el aumento de los costos y el cambio tecnológico obligan a replantear el modelo de gestión. No obstante, destacan que el sector mantiene su plantilla de trabajadores e incluso refuerza los equipos para mejorar la calidad del servicio.
FUENTE: surtidores.com.ar
Las estaciones atraviesan un proceso de transformación tecnológica que modifica los hábitos de consumo
La caída sostenida en las ventas de combustibles comenzó a generar consecuencias cada vez más visibles sobre la economía de las Estaciones de Servicio. Luego de cinco meses consecutivos de retroceso interanual en los despachos, los operadores enfrentan un escenario donde disminuyen los ingresos, mientras los costos de funcionamiento continúan en ascenso, una combinación que amenaza la rentabilidad y obliga a replantear las estrategias comerciales.
El contexto, reflejado en los últimos informes del mercado, preocupa especialmente a los expendedores, que observan cómo la reducción del volumen comercializado afecta directamente el flujo de fondos de cada establecimiento. Para el presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, Hernán Landgrebe, la situación responde a una combinación de factores coyunturales y estructurales.
La venta de combustibles encadena cinco meses de retroceso
La comercialización de naftas y gasoil al público volvió a mostrar signos de desaceleración en junio, aunque el desempeño no fue uniforme. Las diferencias entre regiones, marcas y productos volvieron a quedar en evidencia, con el Gasoil G3 como la principal excepción a la tendencia general.
“La caída del consumo impacta directamente en el ingreso de las Estaciones de Servicio porque disminuyen los volúmenes vendidos y, por consiguiente, se reduce la disponibilidad económica de los negocios“, explicó el dirigente en diálogo con Surtidores.
A su entender, una parte importante de este comportamiento está relacionada con los incrementos registrados en los precios de los combustibles durante los últimos meses como consecuencia del conflicto bélico en Medio Oriente, que impulsó las cotizaciones internacionales del petróleo.
Sin embargo, Landgrebe sostuvo que el sector también atraviesa un proceso de transformación tecnológica que modifica los hábitos de consumo. “Los vehículos nuevos requieren gasoil de mayor calidad, aparecen unidades más eficientes, híbridas y enchufables, mientras el país busca ampliar la participación del GNC tanto en el transporte pesado como en el transporte público. Son cambios que llegaron para quedarse“, afirmó.
Frente a esa realidad, consideró que las empresas deben revisar profundamente su funcionamiento. “Con una inflación más baja ya no se pueden disimular las ineficiencias. Hay que analizar cada gasto, segmentar los negocios y profesionalizar la gestión para mejorar la competitividad”, sostuvo.
El dirigente también analizó el cambio que comienza a observarse en las decisiones de compra de los consumidores. Según indicó, la pérdida de poder adquisitivo y los aumentos de precios impulsaron una migración desde las naftas premium hacia combustibles de menor valor siempre que las características del vehículo lo permitan.
“El ajuste de la macroeconomía y los incrementos derivados del conflicto internacional contribuyeron a contraer el consumo y producir ese desplazamiento hacia opciones más económicas“, explicó.
Landgrebe recordó además que históricamente, cuando los precios logran estabilizarse durante algunos meses, los consumidores vuelven paulatinamente a elegir combustibles de mayor calidad, especialmente en el segmento de las naftas.
Mientras los ingresos disminuyen, los costos operativos siguen aumentando. El titular de FECRA mencionó entre las principales preocupaciones el incremento de las tarifas de los servicios públicos, la incorporación de nuevas tasas municipales, el uso cada vez más extendido de billeteras virtuales y tarjetas de crédito y débito, cuyas comisiones reducen los márgenes, además de las actualizaciones salariales.
Ante este panorama, la federación impulsa diferentes iniciativas destinadas a mejorar la eficiencia de las Estaciones de Servicio. Entre ellas sobresalen los gastos vinculados a las auditorías de superficie, provisión de productos químicos, acuerdos con empresas proveedoras para disminuir costos operativos, programas de eficiencia energética, convenios en materia de seguros y el desarrollo de FECRA 360, una herramienta que permite analizar costos, indicadores económicos y resultados de cada establecimiento para detectar oportunidades de mejora.
El nuevo mapa de la rentabilidad en Estaciones de Servicio
Eficiencia energética, compras más inteligentes y servicios mejorados aparecen como ejes concretos para atravesar un ciclo que exige decisiones rápidas. La mirada de especialistas del sector suma claves prácticas para el día a día de los surtidores.
La entidad también mantiene reuniones permanentes con las principales compañías petroleras para evaluar medidas que contribuyan a recuperar la rentabilidad de la red.
Consultado sobre las perspectivas para el segundo semestre, Landgrebe reconoció que, si la tendencia negativa persiste, las primeras consecuencias se reflejarán en los planes de inversión. “Con los márgenes actuales resulta muy difícil recuperar esos desembolsos en un plazo razonable“, advirtió.
El dirigente lamentó esa posibilidad al considerar que Argentina dispone de una de las redes de Estaciones de Servicio más modernas de América Latina. “Sería una pena frenar ese proceso de crecimiento porque nuestro país cuenta con instalaciones que están entre las mejores de la región e incluso a la altura de los mercados más desarrollados“, lamentó.
No obstante, Landgrebe destacó un dato que, a su entender, refleja el compromiso del sector con la calidad del servicio. A pesar del complejo escenario económico y de la caída sostenida de las ventas, las Estaciones de Servicio no redujeron sus plantillas de personal. “Lejos de disminuir la dotación, seguimos fortaleciendo los equipos de trabajo porque entendemos que la atención al cliente es un diferencial estratégico. Apostamos a brindar un mejor servicio, elevar los estándares de calidad y responder con mayor profesionalismo a las nuevas demandas del mercado“, concluyó el directivo de FECRA.
